Quienes se muevan por el recinto no solo deben fijar la vista en las grandes esculturas, sino también en los detalles supuestamente funcionales. En varios lugares se encuentran señales de tráfico que han perdido su autoridad ordenadora original. Son el lienzo para el artista italiano Clet Abraham.
Su método de trabajo es tan preciso como sutil: Abraham utiliza señales de tráfico originales y las „trabaja“ con pintura en aerosol y pegatinas. No ataca la función de la señal, sino su poder de expresión. Con fino humor y elegancia gráfica, transforma las rígidas normas de tráfico en pequeñas historias o comentarios de crítica social. Es una especie de marketing de guerrilla artístico por la humanidad, que rompe el orden estricto del espacio público.
A través de estas pequeñas intervenciones, convierte las prohibiciones en invitaciones a la reflexión. Ya sea sobre temas como la migración, la resistencia individual o los símbolos políticos, Abraham utiliza el lenguaje universal de los pictogramas para romperlos suavemente y darles una nueva dimensión, a menudo sorprendente.
El trabajo de Clet Abraham es un recordatorio de que no debemos dar por sentadas las cosas del mundo que nos rodea. Nos invitan a cuestionar los caminos trillados de nuestra vida cotidiana y a descubrir el espacio para la libertad y una sonrisa en lo que parece inmutable.